El discurso de orden de la burgomaestre de Cañete, María Montoya Conde, en el día central del Aniversario de Cañete sacó roncha a más de uno, incluyendo según parece al Presidente Regional, Javier Alvarado que ni bien se realizó el brindis de honor raudamente puso pies en polvorosa y partió al norte.

Montoya señaló ante la presencia de las autoridades de la provincia y la congresista Tang entre otros haber recibido una municipalidad embargada. Pidió disculpas además a la población de Cañete por los errores que pudiese haber cometido en estos primeros 8 meses de gestión edil. Reiteró que en su Gobierno no habrá corrupción.

Saludo a la prensa además por su labor fiscalizadora pero no sabemos porqué – o mejor dicho no queremos suponerlo – solicitó que los medios entiendan que debido a la crisis heredada la entidad ha sido declarada en austeridad pero que igual reconoce a quienes se mantienen imparciales.

Fuente: cañetehoy.com

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