Dr. Pedro Riega, el médico amigo, ángel del bisturí

NR. El Dr. Pedro Riega, recibió nuevamente la misión de conducir los destinos del distrito de Santa Cruz de Flores como alcalde. Médico de profesión, una bellísima persona, amigo de todo el mundo y que esta vez llega al municipio con la camiseta de Patria Joven.
El colega Ricardo Fernández Flores, hace algunos meses hizo una semblanza sobre la vida de este galeno que se enamoró de la belleza y el encanto del distrito florino, capital del vino y del buen pisco del Perú, y que es oportuno compartirlo. Va.

Dr. Pedro Riega, volvió a la alcaldía de Flores

La providencia así lo estimó, que naciera en la paradisiaca Camaná, en la parte costera de la romántica e histórica Arequipa. En un valle orlado por feroces campiñas, encantadores balnearios e impresionantes deleites naturales y turísticos.
Sus padres, don Dagoberto y doña Alicia, pobladores prototipos del valle; a su llegada, incrementaron su caudal de felicidad, allá por el séptimo día del último mes del mismo año de mi nacimiento. Yo gateaba cuando él nacía. Somos contemporáneos.
Como se estilaba por entonces, su familia fue numerosa. Fueron ocho hermanos, cinco varones y tres mujeres.
Los cimientos principales de su formación integral lo forjaron sus padres, familiares y vecinos.
El abecé lo realizó en la escuela fiscal de su tierra natal. La naturaleza hizo su parte determinante.
Fue un brillante alumno de la Gran Unidad Escolar “Mariano Melgar” de Arequipa, donde culminó su educación secundaria, con excelentes calificativos.
Siempre con la asistencia y el apoyo de sus padres, cursó sus estudios superiores en la Facultad de Medicina “San Fernando” de la Universidad Mayor de San Marcos, graduándose con honores en el año 1974.
Sus ansias por la superación, el estudio y amor al prójimo lo llevaron a realizar una serie de cursos de post grado en los países más adelantados del orbe, como en Estados Unidos, Italia y España.
A su indicado tiempo, formó una armoniosa y ejemplar familia con doña Nora López Abanto, natural de Cajamarca. Tienen dos bien orientados hijos: Pedro Antonio, quien es un eminente médico especialista en Gestión en Salud; y Roberto Carlos, que aún se nutre en las aulas universitarias, oteando un futuro promisor.
Hace más de diez años, llegó a Cañete, con la justificada ilusión de adquirir un lote de terreno que acomodara a sus aspiraciones de vida apacible y saludable. Al conocer Santa Cruz de Flores, cada nueva experiencia le traía gratísimos recuerdos de su añorada Camaná. Después de un paralelismo aprobatorio, tomó la acertada decisión de hacerse poblador cañetano.
Camaná y Santa Cruz de Flores, trocitos de territorio peruano, parecen ser hermanos gemelos, por su predominio agrícola, por el verdor de sus campos, la bondad de sus habitantes, la ausencia de delincuentes, el predominio del trabajo, la amabilidad y el respeto mutuo.
Ambos lugares libres de vagos, drogadictos, malcriados, pandilleros y de todo tipo de indeseables.
Nos refiere nuestro ilustre amigo, la siguiente anécdota: A su llegada a Santa Cruz, las calurosas caricias del prodigioso sol lugareño, le despertaron una sed imperiosa. Acudió a una bodega que tenía la puerta abierta. Llamó insistente sin tener respuesta. Un vecino que pasaba le aconsejó que regresara hasta el fondo de la vivienda, donde hallaría a la dueña. Así lo hizo y así fue. Halló a la dueña de casa realizando sus faenas domésticas. Lo atendió con amabilidad y gratitud.
Esta grata experiencia evocó en su mente dulces recuerdos de su infancia; pues su madre también tenía su bodega.
En su mocedad, fueron sus deleites las plantaciones de arroz, frijol y plátano; que su padre cultivaba.
Ya en Santa Cruz, le cautivaron sobremanera los cargados ramajes de sus parrales en producción.
El Colegio Médico del Perú, se honra con tenerlo entre los más encumbrados profesionales de su especialidad (Ortopedia, traumatología y medicina deportiva), está registrado con el número 9377.
Como egresado de “San Fernando”, volvió a sus aulas como el mejor; en su nueva faceta de catedrático.
Su vida profesional ha sido súper productiva, múltiple, amplia y casi mágica. Se ha dado íntegro y sin descanso a honrar a su profesión. Siempre ha dado más de lo que sus obligaciones laborales le imponían; siempre presto a servir, donde quiera que se encuentre y sin mirar a quien, con responsabilidad y puntualidad.
Los cañetanos tenemos el privilegio de contarlo entre nosotros. Se ha convertido en un ángel protector ante los requerimientos urgentes propios de su sabiduría.
Su centro laboral es el hospital Edgardo Rebagliati Martins, en el servicio de traumatología. Desde ahora también el hospital EsSalud de San Vicente de Cañete.
Ha extendido sus servicios a cuanta institución lo ha necesitado. Prestó sus servicios en el Instituto Nacional de Recreación, Educación Física y Deportes (INRED).
Ha sido médico deportólogo del I.P.D (Instituto Peruano del Deporte). Por muchos años estuvo al servicio de la comisión médica del Comité Olímpico Peruano.
Estuvo al servicio de la Federación Peruana de Fútbol y de Vóley. Durante más de veinte (20) años, sirve al deporte nacional. Alternó muy de cerca con las más grandes glorias del deporte nacional e internacional. Casi vivió con ellos.
Fue presidente de la Sociedad Peruana de Medicina del Deporte, durante dos periodos.
Hizo periodismo deportivo de categoría científica en el diario deportivo “Todo Sport”, con su columna “Medicina del deporte”, donde dictaba cátedra de sus conocimientos avanzados.
Siempre actuó presto para apoyar a todo club deportivo de Santa Cruz de Flores y de otras poblaciones aledañas, atendiendo a sus lesionados.
Sus pacientes y la amplitud de sus familiares le tienen una gratitud sin límites.
Como deportista cultiva el fulbito, practicándolo y organizando saludables competencias.
Se da tiempo para atender los cargos que la sociedad le encomienda. Es presidente de la Asociación de Vitivinicultores de Santa Cruz de Flores. Es miembro activo de las asociaciones religiosas del Corpus Christi y del Señor de los Milagros.
El voto popular lo ungió como Alcalde de Santa Cruz, dejando huellas indelebles de su gestión municipal, entre los años 2003 y 2006.
Creó la primera y única bandera del pisco nacional.
Construyó y habilitó la Casa de la Cultura de Santa Cruz, única en toda la región Lima-provincias, con la que se garantiza la formación integral del poblador “florino” y pilar fundamental del desarrollo sostenible de esa parte de Cañete.
Dejó cuatro (4) losas deportivas y un complejo deportivo múltiple, con ambientes y equipos adecuados.
Durante su gestión municipal, mediante Resolución del Consejo se establece el Festival de la Vendimia en Santa Cruz, quedando instaurada su ejecución en la posteridad el último domingo del mes de marzo.
Oficializó la realización del concurso anual del pisco, fijándose para el efecto el tercer trimestre de cada año.
El año 2003, realizó el Primer Concurso Regional (Lima-provincias) del Pisco en Santa Cruz, para ejemplo a seguir.
Gracias a él y otros visionarios, todo lo relacionados a la vid y sus derivados se han catapultado dando avances muy significativos. Actualmente como presidente de la Asociación de Productores de Piscos y Vinos está cumpliendo con los objetivos prioritarios cronogramados. Es así, que, se están realizando constantes capacitaciones mediante curso-talleres; participando con esmero en todos los concursos y congresos nacionales y regionales del pisco.
Me confesó emocionado: “Me siento tan cañetano como el mejor”, “Servir me hace feliz”…
Gracias, doctor “Pedrito” Riega.
Gracias mil, por haber decidido atendernos los días martes y miércoles en el hospital EsSalud de San Vicente de Cañete. Tener cerca a un profesional de talla internacional, es un gran logro, un alivio, una bendición.

.
News Reporter

Deja un comentario